28 de junio
Las elecciones legislativas recientemente realizadas, admiten análisis y miradas desde diferentes ángulos
Por Encuentro K
No hay duda que los candidatos oficialistas obtuvieron un menor resultado que el esperado.
Ahora bien, si esto se pretende presentar, como lo hace gran parte de los medios de comunicación, como una gravísima derrota del Gobierno que cuestiona su representatividad o condiciona su futuro, nos encontramos ante un análisis hecho desde unas determinadas posiciones y perspectivas que responden a las actuales fuerzas opositoras.
Se dice, por ejemplo, que el gobierno perdió la mayoría en Diputados. Es rotundamente falso porque actualmente, en la Cámara, no cuenta con mayoría, sino que es la primera minoría como lo seguirá siendo a partir de la asunción de los nuevos diputados en diciembre.
Dicen los medios que el gobierno se verá obligado a pactar y consensuar con otros grupos parlamentarios. El sector oficialista de la Cámara de Diputados siempre ha consensuado y acordado sus propuestas con otros grupos, como así se hizo por ejemplo, entre muchos otros, con la ley de estatización de Aerolíneas Argentinas o con la nacionalización de los fondos de las AFJP. En ambos casos el proyecto original del Gobierno fue modificado en función de los acuerdos.
En el Senado el oficialismo será también la primera minoría.
Cuando los medios de comunicación hablan de derrota, intentan maximizar el resultado de la provincia de Buenos Aires, donde el candidato opositor se impuso a la lista oficialista por escaso 2 %, intentando trasladar ese resultado al conjunto del país, siendo que en el total nacional las listas oficialistas obtuvieron el mayor porcentaje con un 31,03 % .
¿Por qué no logramos un mayor apoyo a los candidatos oficialistas?
Las medidas progresistas y las reformas estructurales que los gobiernos Kirchner han tomado, se enfrentan a poderosos intereses que se sienten perjudicados y amenazados por las políticas distributivas llevadas adelante, y porque formando parte de esos intereses se encuentran los grupos mediáticos de comunicación que controlan la amplia mayoría de la información que llega permanentemente a la sociedad.
Tampoco son ajenas a los resultados las luchas internas en el Partido Justicialista, donde el entramado de interés locales, de poderes municipales, etc, convierte en impredecible el comportamiento electoral de sus dirigentes.
Esta elección sin duda nos hará reflexionar sobre errores cometidos.
En el campo de la comunicación de las acciones de gobierno, no se han transmitido eficazmente a la ciudadanía los hechos positivos, ni se ha sabido instalar en el imaginario colectivo una idea-fuerza movilizadora.
En el capítulo de alianzas debemos priorizar aquellas coincidencias de carácter estratégico y de objetivos, frente a las alianzas coyunturales con poderes burocráticos que imposibilitan la construcción de una autentica articulación de intereses populares.
Un proyecto nacional y popular, un proyecto progresista , debe descansar fundamentalmente en los sectores progresistas y con un profundo sentido social.
Nos enfrentamos a poderosos adversarios, grandes corporaciones, grupos económicos internacionales, que en defensa de sus intereses minoritarios están dispuestos a utilizar todos sus medios para recuperar privilegios perdidos o amenazados.
Debemos fortalecer los avances en materia social y económica, en la reconstrucción de un país que ha demostrado ante esta crisis económica internacional, que tiene una solidez que le está permitiendo afrontar la crisis internacional en una de las mejores condiciones comparativamente con el resto de los países del mundo, y que le ha permitido ser uno de los pocos países que en plena crisis ha crecido por sexto año consecutivo, mientras que los que se ofrecían como modelos de desarrollo neoliberal, se encuentran todos inmersos en una profunda recesión.
La defensa del modelo social y económico de país puesto en marcha en mayo del 2003 exige su profundización. Llega la hora de acometer nuevas reformas estructurales que garanticen al pueblo, a los sectores menos favorecidos, a los trabajadores, el bienestar que les dará una participación mayor, más justa , en el producto nacional.
El resultado de esta elección legislativa no cuestiona el modelo, ni el Gobierno, ni la conducción política.
Nos convoca por el contrario a dar la única respuesta posible, la de profundización del modelo con medidas para hacer de nuestro país, un país más justo, más independiente, integrado en la realidad latinoamericana y comprendiendo que es necesario la convergencia de las fuerzas populares para llevar adelante el cambio que permita consolidar éste modelo democrático y popular.
Nos asiste la fuerza de una Presidenta elegida con casi el 50% de los votos, la fuerza de ser la primera minoría en el Senado y en la Cámara de Diputados y la fuerza de la conducción política del ex Presidente Kirchner, que nos permite afirmar que lograremos una Argentina justa y para todos.
La derecha, restauradora de sus privilegios está en marcha.
Debemos, en consecuencia, frenar el avance de este intento restaurador, reflexionar y aunar los esfuerzos del campo popular para consolidar y profundizar el modelo nacional, democrático, popular y latinoamericanista e impulsar la consolidación de una fuerza política referencial que permita en el 2011, bajo la conducción de Néstor Kirchner, seguir adelante construyendo la historia de esta nueva Argentina para todos.
